Caso Problema
Para el desarrollo de este ABP, se estudia el siguiente caso problema:
JUAN tiene 18 años, es un estudiante de quinto semestre de medicina, está cursando psicología con muchas expectativas de aprendizaje. Proviene de una familia nuclear biparental del municipio de El plateado, es el menor de dos hermanos y sus padres trabajan en labores del campo. Juan consume alcohol desde los quince años, cuando comparte en reuniones o fiestas con sus amigos, tiene una relación de pareja y su novia es estudiante de psicología, refiere que ella le ha contado que tuvo una vivencia de abuso sexual en la niñez, cuando tenía cinco años por un primo que tenía 16 años. La relación con su novia, la caracteriza como buena aunque se han presentado episodios de agresión física y problemas en la relación por el confinamiento en la actual pandemia. El último episodio de agresividad fue denunciado por su pareja ante la Comisaría de Familia, esta situación le ha generado angustia, miedo por las consecuencias, vergüenza ante la familia y dificultades para conciliar el sueño, piensa continuamente en lo sucedido y presenta sueños y sobresaltos, tiene temor por las consecuencias judiciales que pueda tener, acudió al médico general de la Universidad y lo remitió a psicología para tratamiento psicoterapéutico quien le indica Psicoterapia Cognitiva conductual y de pareja. JUAN tiene problemas para la concentración y ha disminuido el rendimiento académico por lo que la psicóloga le ha solicitado una evaluación neuropsicológica, igualmente le ha recomendado medidas no farmacológicas de cuidado de la salud mental y prevención.
1. MUNICIPIO VIOLENTO
EL CONFLICTO ARMADO
El conflicto armado en nuestro país se ha
caracterizado por la violación sistemática de los derechos humanos a través de
diferentes tipos de violencia sea física, sexual o psicoemocional, entonces
aquellos habitantes que se encuentran en las zonas más afectadas por esta
violencia, exponen a desplazamientos forzados, masacres, asesinatos selectivos,
minas, secuestros, atentados, abusos sexuales, amenazas, confinamiento,
detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas
Todo esto genera que las personas se vean obligadas a generar mecanismos de protección como el silencio, desconfianza y el aislamiento. En muchos casos muchas personas salieran de sus casas solo para lo necesario debido a la inseguridad y miedo.
La violencia ocasionada por el conflicto armado es considerada como un problema de salud pública y esta pues interfiere en la salud mental de las víctimas desde muchos aspectos: entre los más importantes están los depresivos, la ansiedad y síntomas postraumáticos. pero también podemos encontrar los cognitivos, psicosomáticos, comportamentales, aislamiento social, dificultad que tienen para conciliar el sueño y sobresaltos, la agresividad rabia y odio.
La represión de estos sentimientos de rabia y de odio
se redirigen hacia otras personas, especialmente a las más frágiles y que esto
ocurre porque las víctimas del conflicto armado no encuentran espacios
adecuados para procesar todo esto que tienen que vivir, todos estos
sentimientos. se convierte en una emoción perturbadora que genera conflictos
familiares y comunitarios.
2. ABUSO SEXUAL
DEFINICIÓN DE ABUSO SEXUAL INFANTIL (ASI)
La violencia sexual infantil
ocurre cuando alguien utiliza a un niño, a una niña o a una adolescente para
algún tipo de actividad sexual abusando de su poder como figura de autoridad
ante el niño y de la confianza que el niño le tiene
¿QUÉ CONDUCTAS CONSTITUYEN AL
ASI?
Las conductas que lo constituyen
pueden darse en su totalidad o no, y pueden ser:
·
Abuso sexual que se comete sin tocar el cuerpo
de la niña o el niño:
- Hablarle a un
niño o niña sobre sexo o enseñarle fotos y dibujos para impresionarlo,
excitarlo o familiarizarlo con el sexo.
- Tomar
fotografías sexuales de un niño o niña, con o sin su voluntad.
- Obligar a un
niño o niña a mirar pornografía.
- Hacer que un
niño o niña vea o a escuche a otras personas mientras tienen relaciones
sexuales.
- Utilización
del niño y/o su cuerpo desnudo para la obtención de material pornográfico,
aunque no haya contacto directo del adulto con su víctima
·
Abuso sexual que se comete al tocar el cuerpo de
una niña o niño
- Besar o
abrazar a una niña o niño de una forma sexual.
- Tocar al niño
en sus genitales, zona anal y/o pechos, por encima de la ropa o por debajo de ella
- Hacer que el
niño toque al adulto en sus genitales, zona anal y/o pechos (en el caso de
mujeres ofensoras), por encima de la ropa o por debajo de ella
- Contacto
oral-genital del adulto al niño
- Contacto
oral-genital del niño al adulto
- Contacto
genital del adulto sin penetración (frotamientos contra el cuerpo del niño o
alguna parte de este, con el objetivo de lograr excitación sexual y
eventualmente un orgasmo)
·
Violación sexual
- Penetración
vaginal y/o anal con dedo/s y/u objetos
- Coito.
A diferencia del abuso sexual (AS), el ASI no requiere falta consentimiento de la víctima. Diferentes definiciones de AS coinciden en que se trata de actos sexuales sin el consentimiento de la víctima, pero el caso de los niños y las niñas, este parámetro no aplica debido a las características cognitivas y emocionales las etapas iniciales del desarrollo psicológico.
FACTORES QUE FAVORECEN O
DESENCADENANTES ASI
El abuso sexual no comienza en el
momento mismo de la agresión sexual, sino que previamente hay una serie de
procesos personales en el niño y otros aspectos más que tienen que ver con la
vida familiar y con el ambiente social.
El abuso sexual infantil no es un
hecho aislado en la vida de los niños: está conectado directamente con
problemáticas personales, familiares y sociales, que a su vez son el inicio de
un proceso de victimización y de crisis, que continuará a lo largo de la vida
· Dentro del mundo de las relaciones familiares se gestan factores de riesgo y dinámicas rígidas y opresivas que favorecen los procesos de victimización, los cuales serán elementos que marcarán y dispondrán, a lo largo del desarrollo evolutivo del niño, tanto en su personalidad como en sus relaciones interpersonales, para ser víctimas de una serie de maltratos y hasta de abusos sexuales a lo largo de su infancia, sin que ese sea su objetivo.
La ideología patriarcal y la adhesión rígida a los papeles tradicionales que deben desempeñar hombres y mujeres son algunos de los factores sociales considerados parte importante del mantenimiento de la violencia familiar. Al colocar al hombre en una posición de supremacía sobre la mujer y los niños y al hacerle suponer que éstos son de su propiedad, estas creencias legitiman la violencia
Es probable que los niños que han recibido esa clase de reglas familiares elaboren una imagen de sí mismos pobre en recursos. Estos niños miden su autoestima partiendo de la autonegación y de la idea de que son personas para los demás antes que personas por y para sí mismas. De modo que pueden desarrollar un estilo de vida de víctima caracterizado por sentimientos de impotencia y conducta pasiva
Por eso, es importante analizar el tipo de mensajes y de comportamientos que se transmiten dentro de una familia con problemas especiales (mensajes propios del papá violento, como: “yo mando aquí”, “a ti te toca obedecerme”, “cállate, porque yo soy la autoridad”, etc.), los cuales favorecen dinámicas de victimización, mucho antes de que suceda el abuso sexual: el dominio, el control, la autoridad y la violencia que ejercen los adultos sobre los menores, propician unas relaciones asimétricas de “agresor – víctima”, que se repetirán en diversos espacios y en diversas situaciones en la vida de los niños y de las niñas, hasta que se den las circunstancias para la actuación de un agresor sexual: el niño asumirá su papel de víctima sexual porque “así son las reglas de la vida toda…”.
· También puede haber propensión hacia el abuso sexual en una familia disfuncional: parejas que se separan y se vuelven a unir, que dejan en la casa solos a los niños por mucho tiempo a causa del trabajo o de los problemas económicos, los constantes pleitos en la pareja, la presencia de alcohol o drogas en la casa, el maltrato a los niños, la ausencia de comunicación, la falta de una adecuada educación sexual abierta y positiva, el negarle a los niños un trato afectuoso, constante y paciente y con dosis suficiente de contacto físico cariñoso. Todas estas son situaciones que desajustan afectivamente al niño o a la niña, los llevan a buscar afecto donde quiera que alguien se los ofrezca. Y, de esta manera, pueden ser “presa fácil” de los agresores sexuales.
La gran mayoría de los abusos sexuales suceden, como aclaran López y Fuertes (1999), en los espacios donde se mueven ordinariamente los niños: “El hogar, la escuela, en la tienda de “maquinitas”, el rancho, espacios deportivos, etc. Los niños afectados suelen pertenecer a familias con altas dosis de violencia intrafamiliar, abandono o desatención de los padres a los hijos y desintegración familiar”
· La debilidad y la estatura física baja de muchos niños y su posición de dependencia los pone en mayores riesgos (factor de riesgo). Hay menores especialmente vulnerables como los niños con discapacidades, puesto que en algunos casos su capacidad para oponer resistencia se ve seriamente mermada o como el caso de los menores de tres años
· El hecho de ser niña; o tener entre 5 y 12 años; o por el abuso del alcohol y de las drogas; o las viviendas inadecuadas; o el aislamiento social; o determinadas situaciones familiares (problemas de los padres, la ausencia de ellos, la ausencia de la madre, la presencia de un padrastro abusador en potencia). Estas situaciones hacen a los niños más vulnerables, porque están menos vigilados, son más dependientes y más débiles ante los asaltos de los agresores sexuales
CONDICIONES PARA QUE SE PRODUZCA
ABUSO
1. Relacionada con la motivación
del agresor para cometer el abuso. En este sentido, los estudios establecen
distintas categorías de motivaciones en los agresores sexuales, cada uno de los
cuales desarrolla un “modus operandi” (modo de actuar) diferente: a) Por una
parafilia sexual (comportamiento sexual que busca placer en objetos y
situaciones atípicas); b) Por repetición transgeneracional de experiencias
previas de abuso en la infancia (por haber sido abusado sexualmente con
anterioridad por algún familiar); c) Por un componente psicopático de
personalidad (trastorno antisocial); d) Por trastorno de control de los
impulsos (falta de resistencia a impulsos que resultan peligrosos); e) Pedófilo
exclusivo, por fijación obsesiva con un objeto sexualizado (quien, ante las
dificultades experimentadas como amenazas para relacionarse con sus pares,
solamente se siente seguro con menores de edad)
2. Relacionada con la no
habilidad del agresor para superar sus propias inhibiciones y miedos,
recurriendo para ello al alcohol y las drogas.
3. Por la que se vencen las
inhibiciones externas o los factores de protección del niño (se trata de la
afectación a niños vulnerables)
4. Que le permite vencer la
resistencia del niño, para lo que se recurre al uso de la violencia, de la
amenaza, del engaño y de la manipulación.
CONSECUENCIAS DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL
Los resultados de diversos estudios
sugieren que hay un período crítico en el desarrollo del individuo en el cual
la experiencia de estrés puede conllevar cambios neurobiológicos permanentes o
muy duraderos, que aumentan la probabilidad de desarrollar trastornos del
estado de ánimo y de ansiedad. Esta perspectiva se relaciona con el concepto de
alostasis, definido como la capacidad de conseguir estabilidad a través del
cambio y referido a la respuesta que los sistemas nervioso e hipotalámico-hipofisario-adrenal
del individuo proporcionan ante un estresor, y que tiene como finalidad el
retorno a la estabilidad fisiológica. No obstante, si el estresor perdura
durante largos períodos de tiempo y la respuesta de los sistemas implicados
resulta infructífera para estabilizar al individuo, se produce una
sobrerreactividad crónica que puede conllevar consecuenciasfisiopatológicas12.
Esto es especialmente grave si se produce en el período de desarrollo del
individuo, es decir, durante la infancia17, pues las regiones cerebrales
sensibles al estrés se encontrarían en un momento de máxima sensibilidad.
Alteraciones neuroendocrinas
Uno de los sistemas neurobiológicos que
se ven especialmente afectados por la experiencia de abuso sexual infantil es
el eje neuroendocrino hipotalámico-hipofisario-adrenal, lo que supone un
fracaso en la capacidad de alostasis del individuo, especialmente en aquellas
víctimas que presentan trastorno por estrés postraumático. Concretamente,
disregulaciones en el funcionamiento de este eje conllevan mayores
concentraciones urinarias de dopamina, noradrenalina, adrenalina y cortisol.
En general, esta alteración en la
regulación del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, y por consiguiente en la
liberación de hormona liberadora de corticotropina, se encuentra repetidamente
en la literatura.
La importancia de esta hormona en la
presencia o ausencia de estrés es cabal, debido a su relación con el desarrollo
de psicopatología en situaciones estresantes, tanto en hombres como en mujeres.
La concentración de cortisol ante una tarea cognitivamente estresante, tanto en el período de anticipación como durante la tarea, en víctimas adultas con diagnóstico de trastorno por estrés postraumático y experiencia de maltrato infantil, parece ser significativamente más alta que en no víctimas sin diagnóstico, estableciéndose esta elevación en un 63%. Se ha sugerido una sensibilización de este eje y de la respuesta autónoma al estrés, que aumenta el riesgo de desarrollar determinados trastornos psiquiátricos, tales como trastornos de ansiedad, depresión o trastorno por estrés postraumático, especialmente tras la vivencia de otros estresores añadidos en la edad adulta
Alteraciones neuropsicológicas
La afectación de procesos básicos como
la memoria o la atención y la concentración59 en víctimas de maltrato y abuso
sexual infantil ha sido constatada en varios trabajos, aunque no en todos los
estudios revisados, lo que apunta a la existencia de deficiencias
neuropsicológicas en estas víctimas, incluso en muestras sanas de estudiantes
universitarias.
a) Consecuencias a corto plazo:
Al menos un 80% de las víctimas sufren
consecuencias psicológicas negativas. El alcance del impacto psicológico va a
depender del grado de culpabilización del niño por parte de los padres, así como
de las estrategias de afrontamiento de que disponga la víctima. En general, las
niñas tienden a presentar reacciones ansioso-depresivas; los niños, fracaso
escolar y dificultades inespecíficas de socialización, así como comportamientos
sexuales agresivos.
Respecto a la edad, los niños muy
pequeños (en la etapa de preescolar), al contar con un repertorio limitado de
recursos psicológicos, pueden mostrar estrategias de negación de lo ocurrido.
En los niños un poco mayores (en la etapa escolar) son más frecuentes los sentimientos de culpa y de vergüenza ante el suceso. El abuso sexual presenta una especial gravedad en la adolescencia porque el padre puede intentar el coito, existe un riesgo real de embarazo y la adolescente toma conciencia del alcance de la relación incestuosa. No son por ello infrecuentes en la víctima conductas como huidas de casa, consumo abusivo de alcohol y drogas, promiscuidad sexual e incluso intentos de suicidio
Consecuencias a largo plazo:
Los efectos a largo plazo son menos
frecuentes y más difusos que las secuelas iniciales, pero pueden afectar, al
menos, al 30% de las víctimas.
Los problemas más habituales son las
alteraciones en la esfera sexual -disfunciones sexuales y menor capacidad de
disfrute, especialmente-, la depresión y el trastorno de estrés postraumático, así
como un control inadecuado de la ira (en el caso de los varones, volcada al
exterior en forma de violencia; en el de las mujeres, canalizada en forma de
conductas autodestructivas).
En otros casos, sin embargo, el impacto
psicológico a largo plazo del abuso sexual puede ser pequeño (a menos que se
trate de un abuso sexual grave con penetración) si la víctima no cuenta con
otras adversidades adicionales, como el abandono emocional, el maltrato físico,
el divorcio de los padres, una patología familiar grave, etc.
Desde el punto de vista del trauma en sí mismo, lo que predice una peor evolución a largo plazo es la presencia de sucesos traumáticos diversos en la víctima, la frecuencia y la duración de los abusos, la posible existencia de una violación y la vinculación familiar con el agresor, así como las consecuencias negativas derivadas de la revelación del abuso (por ejemplo, romperse la familia, poner en duda el testimonio del menor, etc.)
· Problemas
emocionales
Dentro de este apartado destacan, por su
presencia en gran parte de las víctimas de abuso sexual infantil, los trastornos
depresivos y bipolares; los síntomas y trastornos de ansiedad, destacando por
su elevada frecuencia el trastorno por estrés postraumático; el trastorno
límite de la personalidad; así como las conductas autodestructivas (negligencia
en las obligaciones, conductas de riesgo, ausencia de autoprotección, entre
otras); las conductas autolesivas; las ideas suicidas e intentos de suicidio; y
la baja autoestima
· Problemas de relación
El área de las relaciones interpersonales es una de las que suele quedar más afectada, tanto inicialmente como a largo plazo, en víctimas de abuso sexual infantil. Destaca la presencia de un mayor aislamiento y ansiedad social, menor cantidad de amigos y de interacciones sociales, así como bajos niveles de participación en actividades comunitarias. Se observa también un desajuste en las relaciones de pareja, con relaciones de pareja inestables y una evaluación negativa de las mismas, entre otras.
También aparecen dificultades en la
crianza de los hijos, con estilos parentales más permisivos en víctimas de
abuso sexual al ser comparados con grupos control, así como un más frecuente
uso del castigo físico ante conflictos con los hijos y una depreciación general
del rol maternal
·
Problemas
de conducta y adaptación social
-Se observan mayores niveles de
hostilidad en víctimas de abuso sexual infantil que en grupos control, así como
una mayor presencia de conductas antisociales y trastornos de conducta.
-Mayor riesgo de huida del hogar, a su
vez, la conducta de huida del hogar, así como el haber sufrido abuso sexual
infantil, incrementaban el riesgo de delinquir y de ser arrestado por delitos
diversos.
·
Problemas
funcionales
Uno de los problemas que afecta a las
funciones físicas de estas víctimas de forma más frecuente son los dolores físicos
sin razón médica que los justifique. También se observan algunas cefaleas,
fibromialgias y trastornos gastrointestinales, lo que implica un importante
gasto para los sistemas de salud, especialmente si no se diagnostican ni tratan
de forma adecuada.
Son diversos los estudios que demuestran
la frecuente presencia de trastornos de la conducta alimentaria en víctimas de
abuso sexual infantil, especialmente de bulimia nerviosa.
También se detectan trastornos de
conversión, que incluyen la afectación de alguna de las funciones motoras o
sensoriales de la víctima; las denominadas crisis convulsivas no
epilépticas, que cambian brevemente el comportamiento de una persona y parecen crisis
epilépticas, si bien no son causadas por cambios eléctricos anormales en el
cerebro si no por la vivencia de acontecimientos fuertemente estresantes; y el
trastorno de somatización, definido como la presencia de síntomas somáticos que
requieren tratamiento médico y que no pueden explicarse totalmente por la
presencia de una enfermedad conocida, ni por los efectos directos de una substancia.
Destacan, por otro lado, los estudios
sobre desórdenes ginecológicos, particularmente dolores pélvicos crónicos, así
como también un inicio significativamente temprano de la menopausia en mujeres
víctimas de abuso sexual.
Los trastornos relacionados con el abuso
de substancias también aparecen frecuentemente en estudios sobre consecuencias
del abuso sexual infantil.
Otros trabajos han mostrado la relación
existente entre la experiencia de abuso sexual infantil y un peor estado de
salud física general, tanto mediante síntomas físicos reales como según la
percepción de salud subjetiva de las víctimas
·
Problemas
sexuales
Algunos estudios también han confirmado la frecuente presencia de problemas de tipo sexual en víctimas de abuso sexual infantil, como una sexualidad insatisfactoria y disfuncional, conductas de riesgo sexual (como el mantenimiento de relaciones sexuales sin protección, un mayor número de parejas y una mayor presencia de enfermedades de transmisión sexual y de riesgo de VIH).
Derivados de estos problemas de tipo
sexual y, particularmente de las conductas sexuales promiscuas y del precoz
inicio a la sexualidad que presentan estas víctimas, destaca también la
prostitución y la maternidad temprana
·
Revictimización
La revictimización es una de las
consecuencias del abuso sexual infantil relacionadas con el área de la
sexualidad que supone una mayor gravedad. Por revictimización se entiende la
experiencia posterior de violencia física y/o sexual en víctimas de abuso
sexual infantil por agresores distintos al causante del abuso en la infancia
(Maker, Kemmelmeier y Peterson, 2001).
Son diversos los estudios que han
mostrado el riesgo de revictimización que presentan las víctimas de abuso
sexual infantil. Las revisiones realizadas, por otro lado,
destacan las enormes diferencias existentes entre los porcentajes de
revictimización obtenidos por los diversos estudios, oscilando entre un 16% y
un 72%, según las definiciones y las muestras utilizadas
3. PSICOTERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL
Los resultados mostraron la
existencia de estudios que confirman la efectividad de la implementación de
la terapia cognitivo conductual
(TCC) y su variación centrada en el trauma, tanto de manera individual como
grupal, para el manejo de los síntomas y consecuencias del abuso
sexual en niños
y niñas.
De los nueve estudios incluidos
en la revisión final, en ocho casos se implementó TCC y en un caso la terapia
de interacción padre-hijo; el objetivo de las intervenciones se orientó a la
reducción de los síntomas o consecuencias de la experiencia de abuso y al
incremento de fortalezas personales o familiares. La modalidad tratamientos
cognitivo-conductuales enfocados en traumas TCC-CT se usó en seis de los estudios
y la TCC de grupo, en tres casos; adicionalmente, en dos estudios se introdujeron
actividades de otras terapias, en uno de la terapia de juego
psicodinámica y en otro de la terapia con animales.
En términos generales, las
terapias mencionadas se
llevaron a cabo
entre 12 y 17
sesiones, cada una
entre 15 y
60 minutos; en todos los
casos, con acompañamiento del cuidador
primario. Estas terapias lograron
la mejora de diferentes aspectos de la salud mental de los niños, niñas y
adolescentes víctimas de maltrato y abuso sexual, y también de sus cuidadores.
Se identificó el incremento de
resiliencia, sentido de
parentesco, sentido de
maestría y alianza
terapéutica, así como la disminución de problemas de
comportamiento internalizados y externalizados, problemas del comportamiento
sexual, y de los síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT).
4. EVALUACIÓN NEUROPSICOLOGICA
Primeramente
vamos a decir que una evaluación neuropsicológica parte de las secuelas
cognitivas y comportamentales que describen anormalidades asociadas a
diferentes patologías que afectan el sistema nervioso central, adicional a un
análisis detallado de la topografía, extensión y evolución del diagnóstico y un
pronóstico de la evolución.
De esta manera la neuropsicología se define
como el estudio científico de las
relaciones cerebro-conducta y como disciplina se vale del desarrollo de
técnicas de imágenes diagnósticas y medición electrofisiológica desde las
cuales se pueden observar los cambios en el encéfalo y que sirven de soporte
para estudiar lesiones como las evidenciadas por un daño directo por golpe
físico
Adicionalmente,
este tipo de evaluación permite una valoración objetiva de la conducta en el
contexto de la capacidad para la ejecución de tareas básicas desde el punto de
vista funcional, y cuando una batería (una batería es una escala de medición en
test)compuesta por diferentes test se aplica de manera correcta, permite
comprender las aptitudes cognitivas y conductuales además de las debilidades
que presenta una persona en un contexto específico, en relación con
alteraciones cognitivas, emocionales o conductuales producidas por un daño
directo o indirecto.
-Ejemplo: Neuropsi, este sería un ejemplo de evaluación neuropsicológica que se podría usar en este caso
-Significación: Es
un instrumento de evaluación neuropsicológica breve que permite valorar los
procesos cognoscitivos en pacientes psiquiátricos, neurológicos y diversos
problemas médicos.
-Tipo de
aplicación: Individual
-Rango de
aplicación: 16 a 84 años
-Duración: 20-25
minutos en población general y 35-40 minutos en población clínica
-Este test evalúa
7 áreas que son:
I. Orientación
(nivel de conciencia y estado general de activación)
II. Atención y
concentración (habilidad para enfocar y sostener la atención)
III. Memoria
IV. Lenguaje
V. Habilidades
viso-espaciales
VI. Funciones
ejecutivas
VII. Lectura, escritura y cálculo
5. MEDIOS DE CUIDADO DE SALUD MENTAL Y PREVENCIÓN NO FARMACOLOGICA
Mejorando la nutrición:
Existe fuerte evidencia que señala que al
mejorar la nutrición y el desarrollo de los niños en desventaja socioeconómica
puede conducir a un desarrollo cognitivo saludable, mejores resultados
educativos y menor riesgo de desarrollar problemas de salud mental,
especialmente para aquellos que están en riesgo o que viven en comunidades
empobrecidas. Los modelos más efectivos de intervención son aquellos que
incluyen alimentación complementaria, monitoreo del crecimiento y promoción.
Mejorando la vivienda
Las malas condiciones habitacionales se han
utilizado como un indicador de la pobreza y se han seleccionado como objetivos
para mejorar la salud pública y reducir desigualdades en salud. Una reciente
revisión sistemática sobre los efectos que una mejor vivienda ejerce sobre la
salud, sugiere un impacto prometedor en los resultados de la salud física y
mental. Esto incluye mejoras en la salud física y mental auto-reportadas y
menor tensión mental, así como impactos sociales positivos más amplios sobre
factores tales como las percepciones de seguridad, delito y participación
social y comunitaria
Mejorando el acceso a la educación
La
falta de alfabetización y los bajos niveles de educación son problemas sociales
importantes en muchos países, especialmente en el sur de Asia y el África
Subsahariana y tienden a ser más comunes en las mujeres. La falta de educación
limita severamente la capacidad de los individuos a tener acceso a privilegios
económicos. Una mejor educación aumenta las habilidades cognitivas, emocionales
e intelectuales de las mujeres así como los prospectos de trabajo, y podría
reducir la desigualdad y los riesgos de ciertos trastornos mentales, tales como
la depresión.
Reduciendo la inseguridad económica
En
muchos países en desarrollo, las deudas contraídas mediante préstamos a
usureros es una fuente constante de estrés y preocupación que puede conducir a
desarrollar síntomas de depresión, trastornos mentales y suicidio. Las
organizaciones no gubernamentales tales como BRAC en Bangladesh han elaborado
programas para aminorar la pobreza enfocándose en los establecimientos de
crédito, la igualdad de género, la atención básica de salud, nutrición,
educación y los asuntos relacionados con los derechos humanos. El otorgamiento
de préstamos por parte de dichas fuentes puede reducir el riesgo de enfermedad
mental al eliminar una causa clave de estrés
Reduciendo el daño causado por las
sustancias adictivas
Tributación, menor disponibilidad y prohibiciones de publicidad Las intervenciones de regulaciones efectivas para sustancias adictivas que se pueden implementar a nivel internacional, nacional, regional y local, incluyen la tributación, restricciones en la disponibilidad y prohibición total de todas las formas de publicidad directa e indirecta. Al reducir el daño causado por las sustancias adictivas, estas intervenciones de políticas pueden conducir a la prevención de los trastornos por uso de sustancias.
Menor uso del tabaco y otras sustancias
durante el embarazo
Existe evidencia convincente sobre el impacto
negativo que el uso del alcohol, el tabaco y las drogas durante el embarazo,
ejerce en la probabilidad de partos prematuros, bajo peso al nacer, mortalidad
perinatal y problemas de desarrollo neurológico y cognitivo–emocional a largo
plazo (por ejemplo, inteligencia inferior, ADHD, problemas de conducta, menor
rendimiento escolar). Los partos prematuros y el bajo peso al nacer son
factores conocidos de riesgo que producen resultados adversos en la salud
mental y trastornos psiquiátricos. En general, el abuso de sustancias por parte
de la madre, también está asociado con el hecho de que el niño desarrolle
adicción a sustancias en la adolescencia o adultez temprana. Los programas
educativos que estimulan a las mujeres embarazadas a abstenerse del uso de sustancias
pueden beneficiar la salud mental a largo plazo.
Reduciendo
los factores de estrés y aumentando la fortaleza
Promoviendo un inicio saludable en la vida:
Existe amplia evidencia que demuestra que los
programas de intervención temprana representan una poderosa estrategia de
prevención. La mayoría de los programas exitosos que abordan los factores de
riesgo y de protección en las primeras etapas de la vida, están dirigidos a
poblaciones infantiles en riesgo, especialmente los niños que provienen de familias
de bajos ingresos y niveles educativos. Estos programas incluyen intervenciones
realizadas en los hogares durante el embarazo y la infancia, los esfuerzos para
reducir el cigarrillo durante el embarazo, capacitación de preparación a los
padres en la crianza de los hijos y programas preescolares.
Intervenciones realizadas en el hogar
La evidencia de las intervenciones realizadas
mediante visitas a los hogares durante el embarazo y la infancia temprana,
abordan factores tales como el uso del cigarrillo por parte de la madre, poco
apoyo social, habilidades de los padres e interacciones niño-padre/madre, han
demostrado repercusiones sociales, económicas y en la salud, de gran importancia
para la salud pública. Estas incluyen el mejoramiento de la salud mental, tanto
en las madres como en los recién nacidos, menor uso de los servicios de salud y
reducción a largo plazo de los problemas de conducta después de 15 años. La
evidencia también demuestra que dichas intervenciones pueden ser rentables,
especialmente cuando se toman en cuenta los resultados a largo plazo
Educación preescolar e intervenciones con
los padres
Los programas comunitarios para familias en riesgo con niños pequeños han generado una serie de resultados positivos. Estos incluyen programas preescolares universales tales como los programas de lectura para familias, clínicas para evaluaciones de salud, programas organizados de recreación y televisión que enseñan las habilidades de lectura a nivel de escuela primaria y los valores socioemocionales. Las intervenciones tempranas selectivas dirigidas a los niños de familias de minorías y empobrecidas con el fin de aumentar su funcionamiento cognitivo y habilidades de habla y lenguaje, han mejorado el desarrollo cognitivo, el rendimiento y culminación de los estudios y disminuido los problemas de conducta y arrestos.
Reduciendo el abuso y abandono de menores
Se han implementado muchas actividades para
prevenir o detener la ocurrencia o re-ocurrencia del abuso de menores.
Solamente dos tipos de estrategias proactivas han demostrado cierta eficacia:
los programas de visitas al hogar para madres en alto riesgo con el fin de
prevenir el abuso físico y abandono de menores y los programas de autodefensa
para niños de edad escolar con el fin de prevenir el abuso sexual de menores
Intervenciones realizadas en el hogar: Los programas de visitas al hogar han demostrado ser exitosos en la reducción de los factores de riesgo para el maltrato de menores. El Programa Prenatal y de la Infancia a través de Visitas al Hogar (refiérase al cuadro 6 antes mencionado) ha proporcionado evidencia de los estudios aleatorios controlados sobre las reducciones en el abuso físico de menores.
Estrategias
de Autodefensa: El objetivo principal de los programas
de autodefensa es proporcionar a los niños el conocimiento y las habilidades
necesarias para que puedan prevenir su propia victimización. Las pruebas bien
controladas han demostrado repetidamente que los niños que han participado en
dichos programas se desenvuelven mejor en términos de conocimiento y
habilidades en comparación con los niños que no han sido expuestos a dichos
programas.
Afrontando la enfermedad mental de los padres
Los hijos de padres con enfermedades mentales o
trastornos por abuso de sustancias representan una de las poblaciones de mayor
riesgo de desarrollar problemas psiquiátricos. Por ejemplo, los niños de padres
deprimidos tienen un riesgo de alrededor del 50% de desarrollar un trastorno
depresivo antes de los 20 años de edad. Hay evidencia convincente de que la
transferencia transgeneracional de los trastornos mentales, especialmente la
depresión y los trastornos de ansiedad, es el resultado de las interacciones
entre los factores de riesgo genético, biológico, psicológico y social que
pueden haber empezado en etapas tempranas de la vida, incluso durante la etapa
fetal y la infancia temprana
Aumentando la fortaleza y reduciendo la
conducta de riesgo en las escuelas
A pesar de la variación en la cantidad de
tiempo que los niños permanecen en las escuelas, éstas constituyen las
principales instituciones para la socialización en muchas sociedades. Por esta
razón, y debido a la conveniencia de realizar intervenciones en un entorno
donde los jóvenes pasan gran parte de su tiempo, las escuelas se han convertido
en uno de los entornos más importantes para la promoción de la salud y las
intervenciones preventivas entre niños y jóvenes. Hay abundante evidencia que demuestra
que los programas realizados en las escuelas, pueden influir sobre la salud
mental positiva y reducir los factores de riesgo y los problemas emocionales y
de conducta a través de un aprendizaje socioemocional e intervenciones
ecológicas
Programas
generales de conformación de habilidades
Los programas universales para la conformación de habilidades en las escuelas primarias o medias pueden mejorar significativamente las habilidades cognitivas para la solución de problemas y reducir la inhibición y la impulsividad.
Cambiando
la ecología escolar
Las intervenciones preventivas de enfoque
ecológico intentan abordar variables contextuales en el hogar o la escuela de
los niños como una forma de mejorar su funcionamiento emocional y de conducta y
prevenir o reducir síntomas u otras consecuencias negativas
Programas
de componentes múltiples
Los programas de prevención que tienen un
enfoque escolar integral y se concentran simultáneamente en diferentes niveles,
tales como el cambio de la ecología escolar, así como el mejoramiento de las
habilidades individuales de los estudiantes y la participación de los padres,
son más efectivos que aquellos que solo intervienen sobre un nivel.
Enfrentando la desintegración familiar
Adolescentes de padres divorciados presentan
mayores niveles de embarazo, se casan más temprano, abandonan la escuela,
presentan conducta delictiva, problemas de uso de sustancias y problemas de
externalización e internalización; menor rendimiento académico y menor
capacidad social; y un mayor riesgo de relaciones infelices, divorcio y
mortalidad prematura. La muerte de los padres está relacionada con mayores
síntomas de ansiedad y depresión, incluyendo depresión clínica, más problemas
escolares y de conducta y menor éxito académico. Los programas efectivos para
estos niños realizados en la escuela (por ej., Grupo de Apoyo a los Niños,
Programa de Intervención para Niños de Padres Divorciados) enseñan habilidades
cognitivas y de conductas específicas para hacer frente a la situación (por
ejemplo, control del enojo, solución de problemas, comunicación) y fomentan la
identificación y expresión de las emociones. Además, el formato de grupo
proporciona apoyo social y reduce el aislamiento y estigmatización
Interviniendo en el lugar de trabajo
El trabajo
representa dos fuentes principales de factores de estrés que pueden contribuir
a una salud mental deficiente: Estrés laboral y desempleo. Dichos factores de
estrés pueden aumentar la incidencia de la depresión, ansiedad, desgaste,
problemas relacionados con el alcohol, enfermedad cardiovascular y conducta
suicida.
Estrés
laboral: Para reducir el estrés en el trabajo, las
intervenciones podrán estar dirigidas a aumentar la capacidad del empleado para
hacer frente a situaciones de estrés o a reducir los factores de estrés en el
ambiente de trabajo. Hay tres tipos de estrategias que abordan las condiciones
laborales: intervenciones de tarea y técnicas (por ejemplo, mejor diseño de la
cantidad y tiempo del trabajo, mejoras ergonómicas, reducción del ruido, disminución
de la carga de trabajo), mejorando la definición del rol y las relaciones
sociales (por ejemplo, comunicación, solución de conflictos) e intervenciones
que abordan múltiples cambios dirigidos tanto al trabajo como a los empleados.
Pérdida
del trabajo y desempleo
La mayoría de las intervenciones universales
más conocidas en respuesta a la pérdida del trabajo y el desempleo, tienden a
ser políticas legales que rigen el sistema de seguros de desempleo y la
asistencia para el bienestar social o las políticas relacionadas con el mejoramiento
de la seguridad laboral. No existe evidencia empírica disponible sobre su
potencial para proteger la salud mental de los empleados, aunque su capacidad
para reducir el estrés relacionado con el desempleo es bastante obvia.
Apoyando a los refugiados
Hay importante evidencia reciente que apunta
hacia los efectos perniciosamente destructivos que el trauma de la guerra tiene
sobre la salud mental de los individuos, familias y comunidades afectadas, en
muchas regiones del mundo. Estos efectos pueden extenderse a lo largo de
generaciones con impactos negativos significativos en la salud pública y el
desarrollo socioeconómico de las sociedades afectadas. Esto involucra casi
siempre trastornos de estrés postraumáticos (PTSD), depresión y ansiedad, que
están frecuentemente asociados con trastornos comórbidos tales como abuso de
sustancias, cambios de personalidad, disociaciones e incluso descompensación
psicótica y conducta suicida. Además, hay amplia evidencia que apunta hacia los
efectos transgeneracionales de dichos traumas severos. Las guerras destruyen
las infraestructuras de salud, llevan a pérdida de capital social y causan
epidemias conduciendo así al grave problema de niños dejados en orfandad. Estas
consecuencias post-guerra representan principales factores de riesgo
adicionales para la morbilidad psiquiátrica y debilitan los recursos
preventivos de un país.
Envejeciendo mentalmente saludables
Las
intervenciones con ejercicios y el mejorar el apoyo social desarrollando
relaciones de amistad, constituyen ejemplos de estrategias universales. Las
intervenciones preventivas prometedoras para poblaciones de ancianos selectivas
e indicadas incluyen el uso de métodos de educación a pacientes entre los
ancianos crónicamente enfermos y sus proveedores de cuidado personal, detección
temprana, intervenciones en la atención primaria y programas usando técnicas de
revisión de vida. Además, recientes estudios han señalado la importancia de
prevenir traumas craneocerebrales, alta presión sistólica y altos niveles de
colesterol con el fin de reducir el riesgo de demencia.
Intervenciones
con ejercicio
Recientes estudios transversales y pruebas
controladas han sugerido que el ejercicio, tal como clases de aeróbicos y t’ai
chi, proporcionan beneficios físicos y psicológicos a las poblaciones de
ancianos. Estos beneficios incluyen mayor satisfacción con la vida, estados de
ánimo positivos y bienestar mental, reducción de aflicciones psicológicas y
síntomas depresivos, menor presión arterial y menor cantidad de caídas.
Aumentando
el apoyo social
Algunos
estudios hacen referencia a los efectos positivos de la amistad sobre el
bienestar de las personas ancianas, especialmente las mujeres. El entablar
amistades es una estrategia muy utilizada para aumentar el apoyo social y
reducir la soledad y la depresión de los ancianos.
Prevención
de la depresión y el suicidio
A pesar de que la depresión es común en los
ancianos, casi no existen estudios controlados sobre la prevención de la
depresión y el suicidio en este grupo. Hay alguna evidencia disponible que
apunta hacia mejores relaciones sociales y menos síntomas depresivos en las
personas que participaron en un programa que involucró a viudas apoyando a
otras viudas. La evidencia preliminar también sugiere que las reuniones de
revisión de vida y la terapia de reminiscencia pudieran reducir el riesgo de
depresión en los ancianos, especialmente entre los que residen en casas para la
atención de ancianos
Condiciones
médicas crónicas
Otro grupo significativo de alto riesgo en las
poblaciones de ancianos, especialmente para el desarrollo de la depresión, son
los que padecen de condiciones físicas crónicas o estrés crónico. Las técnicas
de educación a pacientes que enseñan acerca del pronóstico y estrategias de
preparación para manejar las condiciones crónicas (por ej., dolor crónico), han
mostrado efectos beneficiosos a corto plazo en el estatus psicológico, tales
como reducción de los síntomas depresivos. Existen indicaciones que el
proporcionarles prótesis auditivas a los ancianos con pérdida de audición,
pudiera llevar a mejorar su desenvolvimiento social, emocional y cognitivo y a
reducir la depresión.
Proveedores
de cuidado personal de ancianos crónicamente enfermos e indigentes
Los proveedores de cuidado personal de
ancianos crónicamente enfermos e indigentes están en mayor riesgo de padecer
altos niveles de estrés e incidencia de depresión. Los resultados a través de
una gran cantidad de estudios de intervención controlados sobre intervenciones
psicoeducativas para proveedores del cuidado personal que atienden a ancianos
adultos de la familia, han mostrado mejoras significativas en la carga, la
depresión, el bienestar subjetivo y la satisfacción percibida de estos
proveedores de cuidado personal
Prevención
de la demencia
Se han considerado algunos enfoques para la prevención primaria de la demencia o la dilación de su aparición, tales como reducir la exposición a neurotoxinas ambientales (por ej., el aluminio), reducir el riesgo en grupos vulnerables que muestran signos que anuncian la presencia del proceso de demencia, medidas farmacológicas protectivas (por ej., medicamentos anti-inflamatorios sin esteroides, reemplazo de estrógeno, antioxidantes, vitamina E) y consejería genética. Hay dos estrategias que parecen haber mostrado mayor evidencia de su relación con la prevención o dilación de la aparición de la demencia. La primera es la prevención de los traumas craneocerebrales en las primeras etapas de la vida, uso de cascos contra colisión y cinturones de seguridad, y leyes en relación con conducir en estado de embriaguez y otorgamiento de permisos de conducir. En segundo lugar, la enfermedad vascular es un factor de riesgo, basado en evidencia, para el desarrollo de la demencia. También existen indicaciones de que la reducción del colesterol, puede prevenir o dilatar la aparición de la demencia.
Pirámide
de intervenciones para los servicios de SMAPS
La pirámide de intervenciones para los
servicios de SMAPS del Comité Permanente entre Organismos (IASC). Ilustra
diferentes niveles de apoyo que varían desde la integración de consideraciones
sociales, de seguridad y relativas a las necesidades básicas, hasta la
prestación de servicios especializados para el manejo de condiciones más
graves, así como la dimensión probable de demanda para cada uno de los niveles
establecidos.
No es un secreto que la pandemia por el
COVID-19 es una amenaza bastante significativa tanto para la salud física como
para la salud mental. Con el fin de desarrollar un modelo de recomendaciones
estratégicas para responder a las necesidades de la población se ha considerado
oportuno utilizar como base la pirámide de intervenciones para los servicios de
salud mental y apoyo psicosocial.
A continuación, se identifican las
intervenciones principales recomendadas en cada nivel de la pirámide desde la
base hacia la cúspide en respuesta a la COVID-19:
1.
Aspectos psicosociales relativos a
los servicios básicos y la seguridad:
• Comunicación de riesgo y promoción de medidas sobre
protección, seguridad, información, respuesta a las necesidades básicas y
consideraciones psicosociales
2.
Fortalecimiento de los mecanismos
de apoyo comunitarios y familiares:
• Primera ayuda psicológica adaptada a la COVID-19 por
parte de actores comunitarios.
• Apoyo mutuo y otras estrategias psicosociales
comunitarias
• Información y recomendaciones para grupos vulnerables o
identificados en riesgo
3.
Mecanismos de apoyos no
especializados focalizados:
• Atención sanitaria remota o presencial desde el primer
nivel de atención a partir de estrategias de intervención humanitaria para
superar las brechas en salud mental
• Primera ayuda psicológica adaptada a la COVID-19 por
parte de profesionales de la salud de forma presencial o a distancia.
4.
Servicios especializados de salud
mental:
• Atención a
distancia de psiquiatría, psicología o consejería.
• Atención de
urgencia presencial.
• Continuación de los tratamientos preexistentes.
6. CONFINAMIENTO. EFECTOS SOBRE LA VICTIMA
Varios
estudios determinan concluyen que esta pandemia trajo muchos problemas entre
ellos los problemas psicosociales entre ellos están
·
Estrés agudo
·
Depresión
·
Apatía
·
Ira,
·
Insomnio
·
Irritabilidad Agotamiento emocional
·
Vulnerabilidad
·
Angustia
·
Ansiedad
·
Convivencia familiar alterada
Estas víctimas lo más característico es
que son las niñas y mujeres que corren un mayor
riesgo es necesario Ayudarlas a prevenir o enfrentar situaciones violentas
cada problema o conflicto es Inestabilidad económica y laboral se ha
evidenciado que Aumentaron en un 112% desde noviembre de 2019 hasta el mismo
mes de 2020.
Es muy importante determinar el por qué
y el cómo en una pareja sentimental se presentan estos tipos de agresiones
entonces se ha determinado ciertos parámetros que pueden varar de región en
región pues se encuentran en orden de recurrencia entre ellos están
·
Problemas económicos.
·
Problemas de comunicación.
·
Violencia psicológica y sexual.
·
Problemas de convivencia por compartir más tiempo juntos.
·
Desacuerdo en las decisiones del hogar.
·
Problemas de temperamento.
·
Por celos o desconfianza.
· Consumo de alcohol y/o drogas.
7. DENUNCIA A LA COMISARIA DE FAMILIA
Es una entidad municipal de carácter
administrativo e interdisciplinario, cuya misión es prevenir, garantizar,
restablecer y reparar los derechos de los miembros de la familia por
situaciones de violencia intrafamiliar y las demás establecidas por la ley.
·
Funciones de la comisaria de
familia
· --Recibe las denuncias y remite a
fiscalía
· --Verifica las garantías de
derechos en casos de violencia intrafamiliar, maltrato infantil y sexual.
· --Toma medidas de protección para
darle fin a la situación de peligro
· --Brinda atención en crisis por
parte del equipo psicosocial
· --Seguimiento a la familia
· --Remite a otros programas,
entidades o instituciones
· --Recibe denuncias de hospitales,
personería, policía, instituciones educativas, entidades municipales.
Proceso para hacer la denuncia a la
comisaria
1.Recepción de la
queja-denuncia
2.Dicta medidas de
protección
3.Cita para la
audiencia
4.Conciliación
5.Medidas definitivas
8. TERAPIA DE PAREJA
También denominada psicoterapia de pareja, es el tratamiento clínico psicológico que se brinda a ambos miembros de una relación sentimental
en condición de enamorados, novios, esposos, convivientes, separados y/o
divorciados por parte de un terapeuta profesional para buscar posibles
soluciones a los conflictos que pueden surgir dentro de una relación.
Su finalidad es
colaborar a que la pareja encuentre solución a sus conflictos, cambien
algunas conductas dañinas, asuman sus problemas y mejoren sus canales
comunicativos para obtener los resultados deseados.
En una terapia
de pareja, el terapeuta se centra fundamentalmente en mejorar la comunicación en la
relación. De esta manera, se enseña a controlar los
impulsos y emociones para afrontar y resolver los conflictos que puedan surgir
de una manera más eficiente.
Estos son algunos de sus beneficios:
-Encontrar el camino
correcto al ser consciente de las virtudes y debilidades aprendiendo a manejarlas.
-Tolerar y respetar
las diferencias de la pareja.
-Aprender a leer las
señales y emociones del otro
-Expresar los
sentimientos con más claridad.
-Entender y regular
las emociones propias.
-Comprender que el
amor por sí mismo no es suficiente para mantener una relación estable y duradera,
pues se requiere compromiso, comunicación, respeto y compasión.
-Se potencializa la
capacidad de fluir con la vida deteniendo el ciclo de culpa que puede destruir,
incluso, las mejores relaciones.
¿CÓMO FUNCIONA?
-La pareja acompañada
por un psicólogo buscará una explicación a la situación actual que le permita
al profesional, tras una evaluación, diseñar un plan de intervención de
terapia psicológica personalizado. Todo
dentro de un ambiente de confianza para los miembros de la pareja, donde se
puede decir lo que uno y otro miembro de la pareja quiere del otro y donde se
pueda decidir libre y conscientemente si seguir la relación o romper el vínculo
permitiéndose, lo más importante, escuchar al otro, tener en cuenta lo que
siente, piensa…
-En este tipo de
tratamientos se enseñan técnicas como la inteligencia emocional, que es
ideal para desarrollar la habilidad para percibir, usar, entender y manejar las
emociones. Y además, se hace énfasis en la comunicación, que es
eficaz para reconocerse individualmente en conciencia y en equilibrio para
aportar al otro lo mejor de sí y contribuir a tener relaciones
sanas y duraderas.
-Durante la terapia de
pareja se revisa cómo fue la familia, cómo fue la crianza, cómo se “armó
emocionalmente” esa persona, y también se ve qué es lo que significa para
cada uno ser más agradable con el otro. La idea es
que aprendan a escucharse y a decirse las cosas de una manera amorosa y
respetuosa.
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